Análisis microbiológicos fiables: técnicas, errores y soluciones
25/09/2026
Tabla de contenido
Los análisis microbiológicos son una herramienta
fundamental para conocer la presencia, ausencia o concentración de
microorganismos en alimentos, aguas, superficies y otros productos o muestras.
Sin embargo, obtener un resultado fiable no depende únicamente de disponer de
un método analítico adecuado. La calidad del resultado está condicionada por
todo el proceso: desde la toma y conservación de la muestra hasta la
preparación, el análisis, el control de los equipos y la interpretación de los
datos.
En microbiología, pequeños cambios en las condiciones de
trabajo pueden modificar el resultado. Por eso, la estandarización de los
procedimientos, la competencia técnica del laboratorio y el control de los
factores que pueden introducir variabilidad son elementos esenciales.
La actual ISO 7218:2024
establece requisitos generales y orientaciones para los exámenes
microbiológicos de la cadena alimentaria y aborda aspectos como las buenas
prácticas de laboratorio, la preparación de muestras y la realización de los
ensayos. La norma también proporciona orientación técnica relacionada con la
conformidad con ISO/IEC 17025.
¿Qué son los análisis microbiológicos?
Los análisis
microbiológicos permiten detectar, identificar o cuantificar
microorganismos presentes en una muestra. Dependiendo del objetivo del ensayo,
pueden utilizarse para determinar la presencia de determinados microorganismos
patógenos, conocer la carga microbiana o evaluar indicadores de higiene y
deterioro.
En el ámbito alimentario, por ejemplo, estos análisis pueden
formar parte de los controles de materias primas, productos terminados,
superficies, ambientes de producción o agua utilizada durante el proceso.
El resultado debe interpretarse siempre teniendo en cuenta
el método utilizado, la naturaleza de la muestra y las condiciones en las que
se ha realizado el ensayo. Un resultado microbiológico no es simplemente un
número: es la consecuencia de una cadena de operaciones que debe estar
controlada.
Principales técnicas utilizadas en los análisis microbiológicos
No existe una única técnica válida para todas las
situaciones. La elección depende del microorganismo que se quiera investigar,
del tipo de muestra y del objetivo del análisis.

Métodos de cultivo microbiológico
Los métodos basados
en cultivo permiten recuperar y multiplicar microorganismos bajo
condiciones controladas para posteriormente detectarlos o cuantificarlos.
Pueden utilizar medios de cultivo selectivos o diferenciales y distintas
condiciones de incubación.
Una de sus principales ventajas es que permiten trabajar con
microorganismos viables. Sin embargo, el resultado puede verse afectado por las
condiciones de incubación, la composición del medio, la preparación de la
muestra o la presencia de microorganismos que interfieran en el análisis.
Técnicas de recuento
Cuando el objetivo es determinar la cantidad de
microorganismos presentes, pueden emplearse técnicas de recuento mediante
placas, filtración por membrana u otros procedimientos específicos.
La correcta homogeneización y las diluciones son
especialmente importantes en este tipo de análisis. Un error durante estas
etapas puede trasladarse directamente al resultado final.
Métodos de identificación
Una vez detectado un microorganismo, puede ser necesario
identificarlo. Para ello pueden utilizarse características fenotípicas, pruebas
bioquímicas, sistemas automatizados o técnicas instrumentales más avanzadas.
La identificación debe realizarse siguiendo procedimientos
validados y adecuados al microorganismo y a la matriz analizada.
Técnicas moleculares
Las técnicas basadas en ácidos nucleicos, como la PCR,
permiten detectar material genético de microorganismos y ofrecen una elevada
capacidad analítica en determinadas aplicaciones. La ISO 7218:2024
remite específicamente a ISO 22174 instrucciones adicionales relativas a
exámenes mediante PCR.
Estas técnicas pueden aportar rapidez y sensibilidad, pero
su aplicación también exige controlar aspectos como la extracción, los
controles positivos y negativos, la inhibición y la posible contaminación
cruzada.
¿Dónde pueden aparecer errores en un análisis microbiológico?
Uno de los aspectos más importantes para conseguir análisis
microbiológicos fiables es entender que los errores no aparecen únicamente
durante la fase de análisis. Pueden introducirse en prácticamente cualquier
etapa del proceso.

1. Errores durante la toma de muestras
Una
muestra que no sea representativa puede generar un resultado correcto desde
el punto de vista analítico, pero poco representativo de la realidad que se
pretende estudiar.
La selección del punto de muestreo, la cantidad recogida, la
técnica utilizada, la identificación y la trazabilidad de la muestra son
factores fundamentales. También es importante evitar que la propia toma
modifique las características microbiológicas de la muestra.
2. Conservación y transporte inadecuados
Temperatura, tiempo y condiciones de transporte pueden
afectar a la población microbiana. Si la muestra permanece demasiado tiempo en
unas condiciones inadecuadas, determinados microorganismos pueden
multiplicarse, disminuir o incluso desaparecer.
Por tanto, establecer y controlar las condiciones de
conservación y transporte es una parte esencial del proceso.
3. Preparación incorrecta de la muestra
La homogeneización, las diluciones, la utilización de
materiales adecuados y la preparación de suspensiones son operaciones críticas.
Un error de dilución, por ejemplo, puede provocar que el
recuento final no sea válido, aunque el resto del procedimiento se haya
ejecutado correctamente.
4. Contaminación cruzada
La contaminación cruzada es uno de los riesgos más
relevantes en microbiología. Puede producir falsos positivos o alterar el
recuento obtenido.
La organización del laboratorio, la separación de
actividades, las prácticas de manipulación, la limpieza y desinfección y el uso
adecuado de material y equipos ayudan a reducir este riesgo.
5. Problemas con los equipos y las condiciones ambientales
Los equipos utilizados en microbiología deben mantenerse
bajo control y utilizarse en condiciones adecuadas. Incubadores, autoclaves,
balanzas, sistemas de medida de temperatura y otros equipos pueden influir
directa o indirectamente en el resultado.
No basta con disponer de un equipo: es necesario demostrar
que es adecuado para el uso previsto y controlar los parámetros que resultan
críticos para el ensayo.
6. Métodos no adecuados o mal aplicados
La utilización de un método que no sea apropiado para la
matriz, microorganismo u objetivo del análisis puede comprometer la validez del
resultado.
Por ello, es necesario trabajar con métodos reconocidos,
validados o verificados según corresponda y asegurarse de que el personal
conoce correctamente su aplicación.
¿Cómo mejorar la fiabilidad de los análisis microbiológicos?
La fiabilidad no se consigue mediante una única medida, sino
mediante un sistema de control que abarque todas las etapas.
Estandarizar los procedimientos
Los procedimientos deben definir claramente cómo se realiza
cada operación crítica. Esto permite reducir diferencias entre analistas y
facilita detectar desviaciones.
La ISO 7218:2024 establece un marco general para las
buenas prácticas y las técnicas aplicables a los exámenes microbiológicos de la
cadena alimentaria.
Formar y evaluar al personal
La competencia del personal es un elemento esencial. El
analista debe conocer tanto el procedimiento como los riesgos asociados a cada
etapa.
Además de la formación inicial, resulta conveniente
establecer mecanismos para demostrar y mantener la competencia técnica en los
métodos que se realizan.
Controlar equipos e instalaciones
Las condiciones de incubación, temperatura, esterilización,
pesaje y otras variables relevantes deben mantenerse bajo control.
El objetivo no es controlar todos los parámetros de forma
indiscriminada, sino identificar aquellos que pueden tener una influencia
significativa sobre el resultado y establecer controles adecuados.
Utilizar controles de calidad
Los controles positivos y negativos, blancos, duplicados,
materiales de referencia, ensayos de aptitud y otras herramientas de
aseguramiento de la calidad permiten detectar problemas antes de que afecten de
forma significativa a los resultados.
La selección de los controles debe adaptarse al método y al
tipo de ensayo.
Trabajar bajo un sistema de competencia técnica
La
ISO/IEC 17025:2017 establece requisitos generales para la
competencia, imparcialidad y funcionamiento coherente de los laboratorios de
ensayo y calibración. ISO indica que esta versión continúa siendo la vigente
tras su revisión y confirmación en 2023.
En un laboratorio microbiológico, trabajar bajo este marco
contribuye a estructurar aspectos como la competencia del personal, la validez
de los métodos, la trazabilidad de las mediciones cuando corresponda, el
aseguramiento de la validez de los resultados y la gestión de riesgos y
oportunidades.
La importancia de controlar la medición en microbiología
Aunque a primera vista pueda parecer que la microbiología
está alejada de la metrología, ambas disciplinas están estrechamente
relacionadas.
Temperaturas de incubación, masas utilizadas durante la
preparación de muestras, volúmenes, tiempos y otras magnitudes pueden
intervenir en el resultado del ensayo. Si estas variables no están
adecuadamente controladas, la fiabilidad del análisis puede verse comprometida.
Por este motivo, el control de los equipos y de las
condiciones de ensayo debe integrarse dentro del sistema global de calidad del
laboratorio. La metrología aporta herramientas para asegurar que las mediciones
necesarias para el proceso se realizan con equipos adecuados y bajo condiciones
controladas.
Un enfoque preventivo para evitar errores
Una gestión eficaz de los análisis microbiológicos no
debería limitarse a detectar errores después de que se produzcan. Es preferible
identificar previamente las etapas críticas y establecer controles que permitan
prevenirlos.
Un buen punto de partida consiste en revisar el proceso
completo: muestreo, transporte, recepción, preparación, análisis, controles,
cálculo, interpretación y emisión del informe. Para cada etapa pueden
identificarse los factores que podrían afectar al resultado y establecer
medidas de control proporcionales al riesgo.
Este enfoque permite pasar de una gestión basada en la
corrección de resultados anómalos a una gestión preventiva de la fiabilidad
analítica.
Conseguir análisis microbiológicos fiables requiere
mucho más que aplicar correctamente una técnica de laboratorio. La calidad del
resultado depende de toda la cadena de trabajo y de la capacidad del
laboratorio para controlar las variables que pueden introducir errores o
incertidumbre.
La actualización de ISO 7218:2024 refuerza la
importancia de disponer de buenas prácticas y procedimientos consistentes para
los exámenes microbiológicos de la cadena alimentaria. A su vez, ISO/IEC
17025:2017 proporciona el marco general para demostrar la competencia
de los laboratorios de ensayo.
Para las organizaciones que dependen de resultados
microbiológicos para tomar decisiones sobre calidad, seguridad o cumplimiento,
controlar cada una de las etapas del proceso es fundamental. La combinación de
métodos adecuados, personal competente, equipos controlados y un sistema de
aseguramiento de la calidad permite obtener resultados más consistentes y
útiles para la toma de decisiones. Por eso es tan importante que las personas
encargadas de estos procesos estén debidamente formadas. En TCM disponemos de un amplio
catálogo de cursos que pueden ayudarte en cada una de las diferentes etapas.
